Principados:
“... se me dio esta gracia de anunciar en las naciones las riquezas
inescrutables de Cristo y de ilustrar a todos, descubriéndoles la
dispensación del misterio que desde tantos siglos había estado en
secreto de Dios, creador de todas las cosas con el fin de que en la
Iglesia se manifieste a los principados y potestades en los cielos, las múltiples
facetas de la sabiduría de Dios.”
Efesios
3:8/10.
Se
les relaciona con los Elohim, los Dioses, la Victoria del mundo de
Yetzirah o Tercer Mundo Sefirotico.
De
acuerdo a Pseudo Dionisio...Él termino “principiados celestes” hace
referencia al mando principesco que aquellos Ángeles ejercen a imitación
de Dios. Referencia al orden sagrado, más propio para ejercer poderes de
príncipes; a la capacidad de orientarse plenamente hacia Él. Poder de
recibir plenamente la marca del Principio de principios, y mediante el
ejercicio equitativo de sus poderes de gobierno, dar a conocer este
supraesencial Principio de todo orden.”
Son
los príncipes celestiales que guardan las naciones, y presiden sobre los
pueblos y sobre los lideres espirituales. Asimismo rigen a todos los
grupos y organizaciones creados para un fin positivo; protegen a los seres
buenos de los ataques de los espíritus malvados. Son también protectores
de las Religiones. Se encargan de la evolución espiritual de las naciones
e influyen para que poco a poco se vaya estructurando la filosofía
religiosa que conviene a cada
grupo o nación, según vaya evolucionando. Ellos saben que cada nación,
por medio de su religión refleja su estado evolutivo, y que de acuerdo al
Plan Divino, algún día todas las criaturas comprenderán que Dios desea
que se unan mediante el respeto y el amor. Eventualmente cada ser
humano deberá encontrar a Dios en su corazón para luego hallarlo en cada
ser que habita en el universo.
Pseudo
Dionisio nos dice que los Principiados son los Ángeles de las naciones;
son los que guían a la humanidad para que retorne a Dios. Ellos no se
involucran en las guerras, injusticias ni conflictos humanos. Están
inspirándonos para que adelantemos en nuestro progreso espiritual; que
comprendamos que lo único que es importante en nuestra relación con
Dios; y con paciente actitud esperan nuestra respuesta, que actuemos de
acuerdo a este conocimiento. Existe también, como nos lo relata Pseudo
Dionisio, una relación entre el número
de las naciones y el numero de los Ángeles:
“...la Jerarquía de Principiados, Arcángeles y Ángeles... hace
las revelaciones, según sus distintos grados, preside las jerarquías humanas a fin de que la elevación y retorno
a Dios, comunión y unión con Él suceda como es debido. Asimismo, todas
las jerarquías participan equitativamente de las gracias que bondadosamente Dios les da. Por tanto, los Ángeles velan
por nuestra jerarquía humana como lo refiere la Escritura. A Miguel le
llaman el príncipe del pueblo judío, y designan diferentes Ángeles para
gobernar otras naciones porque “el Altísimo estableció los términos
de los pueblos según el numero de Ángeles”.
Los
Principiados gobiernan las naciones en la Tierra y vigilan los cambios que
deben efectuarse a medida que
sus habitantes vayan elevando su conciencia. Cuando esto sucede, ellos
propician las situaciones para que los ambientes cambien. Ellos crean los
ambientes de acuerdo a como los habitantes
expresan sus estados de conciencia. Toda nación
es la suma de los
estados de conciencia de sus ciudadanos; y los Ángeles que forman el Coro
de los Principiados usan las formas mentales de todos los habitantes para
elaborar lo que se conoce como “espíritu nacional”, que representa el
grado de civilización y cultura del lugar. Para esto toman en consideración
la psicología, idiosincrasia, forma de pensar y de enfrentar situaciones,
pobreza o riqueza del lenguaje, etc. De acuerdo a los pensamientos,
sentimientos, vocabulario y acciones de los habitantes es la estructura
social, religiosa, geográfica, política y gubernamental de un país;
este es el significado del aforismo antiguo que dice: “Los Ángeles
construyen mientras el hombre piensa”.
Los
ángeles del Coro de Principiados son los que rigen sobre los lideres de
los países. Siempre tratan de inspirantes de valor, bondad y justicia; y
que gobiernen con imparcialidad. Sin embargo, cuando los habitantes del
lugar no responden a la vibración de estas virtudes, tampoco lo harán
los gobernantes; porque estos son solo el reflejo del pueblo que
gobiernan. Cada grupo o nación tiene las suficientes que corresponden a
su desarrollo físico, emocional, mental y espiritual. La función de los
Principiados es vigilar que se cumpla el destino de la nación, que
naturalmente es despertar a la realidad de Dios. Para que esto suceda,
debe al Ángel ir conduciendo al país hacia su meta, a veces esto
involucra aparentes injusticias, pero nada esta ajeno al ojo de Dios y
cuando un gobernante no realiza su trabajo adecuadamente, la justicia
divina le alcanzara. Los malos gobernantes
deberían rogar al cielo que pudieran pagar el mundo físico, el daño
que sobreviene por su mala administración, porque no es posible describir
con palabras humanas a lo que deben responder en el mas allá. Sin
embargo, no toca al humano juzgar, porque el hombre solo ve la acción de
un individuo, no puedo leer lo que esta escrito en su corazón.
IMAGEN
DE LOS PRINCIPADOS.
Los
Principiados son los seres son seres bellísimos cuya aura angelical
extienden abarcando toda la jurisdicción que rigen, mientras despliegan
amor, justicia, bondad y comprensión.
El
Ángel que representa a los Principiados aparece como un ser alado de
belleza singular, parado sobre el globo terráqueo y con el cetro de poder
en la diestra. Los rayos que emanan del cielo para cubrir nuestro mundo
son recibidos por él y distribuidos de forma que puedan propiciar nuestra
evolución.
Por
medio del cetro, el Principiado recibe las energías cósmicas y también
las del centro de nuestro planeta; él las dinamiza con su magnetismo, las
regula y luego las distribuye de acuerdo a los flujos vibratorios y según
el grado de evolución de los habitantes de la zona geográfica que se
rige. Mediante el centro, el Ángel puede recibir y transmitir las energías
de los Rayos. Su túnica azul señala su labor bajo la dirección de
Nuestra Santísima Virgen Maria y que milita con las huestes del Arcángel
San Miguel. El color azul es la transparencia del mundo espiritual, el
cielo prometido, el Paraíso que nuestra herencia celestial al que
tendremos derecho cuando completemos nuestro trabajo en la tierra.
De
acuerdo a las tradiciones judías, al derrumbarse la Torre de Babel se
formaron setenta naciones distintas y Dios asigno a cada una un Ángel
para guiarle; pero hoy en día solo Portugal festeja el día de su Ángel
nacional; es el tercer domingo de Julio.
Los
pensamientos positivos espirituales generan energía que propicia
situaciones positivas. Los Ángeles se ajustan a la sustancia energética
que les damos para crear nuestro ambiente. Nuestra vida mejora cuando
mejoran nuestros pensamientos. Las energías que provienen de pensamientos
bajos no ascienden al mundo de los Ángeles; ellos no pueden trabajar con
una energía contaminada. Con una sustancia así, son los entes de vibración
igual los que se dedican a “construir” situaciones de conflicto.
“Lavaos,
purificaos, apartad de mis ojos la malignidad de vuestros pensamientos,
cesad de obrar mal. Aprende a hacer bien, buscad lo que es justo, socorred
al oprimido, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Y entonces
venid y entendámonos, dice el Señor.”
Isaías 1:16/18.
Información
del Libro de Lucy Aspra: "Manual de Los Ángeles Vol.l, Dí ¡sí! a
los Ángeles y Sé Completamente Feliz"
 |