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Poderes
o potestades: Se
les relaciona con los Sheraphim, las Serpientes llameantes, la Severidad
del Mundo de Yetzirah o Tercer Mundo Sefirotico. Son
los que se encargan de supervisar el trabajo que Dios ordena realizar. Son
los guardianes del orden; los responsables de que las fuerzas
involutativas no se adueñen del planeta. Vigilan el cumplimiento de las
leyes para que el universo funcione de acuerdo al programa divino. La ida
física no podría existir en el planeta si se disgregaran los átomos, y
precisamente son ellos los que representan la fuerza que sostiene el
electrón que gira alrededor del núcleo del átomo. Cualquier cambio, por
leve que fuera, si no tuviera la divina supervisión de los poderes
provocaría un caos y la vida no seria posible de acuerdo a como la planeo
Dios para nuestra humanidad. Ellos se encargan de los movimientos y
progreso de los mundos, calculan la distancia entre lo astros, las
influencias sobre coordenadas magnéticas de los sistemas; La cohesión y
la reacción de los satélites y sus núcleos. Manejan los laboratorios cósmicos. Junto
con las Virtudes, se encargan de la correcta distribución de las energías
en la Tierra. Los Poderes también trabajan en un plano astral asistiendo
las almas que han abandonado su cuerpo físico y que se encuentran llenos
de temor y sufrimiento por la experiencia llamada muerte. Son los que se
encargan de conducir a las almas cuando dejan el cuerpo físico y se
encuentran confundidos en el plano astral. Las Potestades, cuando reciben
la luz de la oración que eleva el humano para las almas desencarnadas, la
transforman en una dulce emanación que como bálsamo alivia a las almas
de los dolores, le tranquilizan su angustia y les quitan los temores. Protegen
al mundo para que no lo tomen las fuerzas involutivas; controlan a los espíritus
malignos y guardan los caminos celestiales, ahuyentando al mal. Son los Ángeles
que patrullan los cielos y no permiten que se infiltren las fuerzas de la
oscuridad. Ellos están presentes siempre que existe una lucha para
combatir el mal. LA
IMAGEN DE LOS PODERES. La
luz que proyectan con su aura produce una sensación de paz, de
tranquilidad, de suprema armonía. Es la luz que necesitan los seres
cuando han dejado el mundo material. Se les representa con una llamante
espada en su mano derecha, indicando su poder sobre las fuerzas del mal.
El fuego que aparece rodeándoles es la pasión de su entrega a Dios, su
celo por cumplir con Su voluntad; y simboliza el elemento de la purificación
necesaria para ascender en el mundo espiritual. Su túnica azul es una
promesa a gozar del mundo celestial una vez que se eleva el alma
purificada. Los
Ángeles nos piden acercarnos a ellos para que conozcamos
las alegrías de su mundo en donde no hay separación ni dolor y
donde la muerte no existe; donde sabremos que ellos son nuestros hermanos
porque todos somos hijos del mismo Padre: Dios.
Información del Libro de Lucy Aspra: "Manual de
Los Ángeles Vol.l, Dí ¡sí! a los Ángeles y Sé Completamente Feliz" |