1.- EL PRIMER PASO ES PERDONAR

 

Es muy difícil contactar con nuestro Ángel Guardián cuando albergamos odio, rencor o resentimiento en nuestro corazón. Se sugiere hacer el ejercicio del perdón durante 21 días seguidos. Este ejercicio se debe hacer con 21 velas que pueden ser color rosa.

Cuando se guarda rencor se obstruyen los centros energéticos del cuerpo vital y aparecen enfermedades, depresiones y angustias. El aura permanece obscura y densa y se forma una barrera energética de baja vibración que dificulta la entrada de energías celestiales.

Deberás armonizar tu vida y permitir que lleguen a ti las bendiciones del cielo. Perdona a todos las que sientes que te han ofendido y a los que tú has ofendido, mentalmente pídeles perdón mientras prendes una vela rosa del Amor Angelical.

Durante 21 días deberás prender diariamente una vela y rezar la oración del perdón. La vela deberá consumirse completamente cada día.
Los pensamientos negativos incluyen: depresión, angustia, auto compasión, deseos de lastimar a alguien o a sí mismo, inconformidad.

Oración de perdón


“Ángel de mi Guarda: de acuerdo a la voluntad de nuestro Padre y en nombre de nuestro Divino Jesús, por favor ayúdame y dame la fuerza para perdonar a todas las personas que yo considero me han ofendido y también para que me perdonen todas aquellas a las que yo he perjudicado, especialmente ________(mencionar al (o los) que tú has ofendido).

Intercede por mí para que los Ángeles del perdón les lleve amor, paz, salud, y felicidad. Ángel mío ¡necesito tu apoyo! porque quiero vivir en paz y agradarle más a Nuestro Padre Celestial. Gracias querido Ángel Guardián”.

Al llevar a cabo este ejercicio todos los días durante un tiempo prolongado, preferiblemente 21 días o múltiplos de 7, se forma una bóveda de materia etérica dónde se albergará un bellísimo Ángel que nos estará recordando la importancia del perdón para que nuestra vida sea armoniosa y podamos atraer sólo situaciones bellas. Siempre que sentimos la necesidad de reforzar el amor, debemos prender las velas del perdón.

2.- EL SEGUNDO PASO PARA QUE NUESTRO ÁNGEL PUEDA ACTUAR MÁS CON NOSOTROS ES PENSAR EN ÉL CONTINUAMENTE

 

Por medio de la disciplina mental debemos incluirlo en todas las cosas que hacemos. Después de dar gracias a Dios al despertar por las mañana, agradecerla por habernos dado a nuestro Ángel, después saludar a nuestro Ángel con el pensamiento dándole un beso de “buenos días” y visualizar que él nos toma de la mano para conducirnos por el día.

 

3.- ACOSTUMBRARNOS A INVITAR A NUESTRO ÁNGEL A TODAS PARTES

 

Debemos estar conscientes que él está junto a nosotros y si nos hemos olvidado de incluirlo en algún paseo o diligencia, en ese mismo instante lo podemos remediar pensando en él, disculpándonos y pidiéndole que esté a nuestro lado.

4.- CONVERSAR MENTALMENTE CON ÉL

 

Esto se puede hacer en cualquier lugar o situación. Él siempre está escuchándonos. Hay que recordar que los pensamientos son cosas que van al plano que les corresponde según la calidad y nuestro Ángel que está en el quinto plano, arriba de los planos que son depósitos de pensamientos egoístas, puede ver todo lo que estamos pensando, a él no le podemos engañar. Si los pensamientos son bajos o egoístas, lo alejan.

 

5.- SE SUGIERE TAMBIÉN CONTACTARNOS POR MEDIO DE LA MEDITACIÓN

 

Del Manual de los Ángeles: Vol. 1: ” Di ¡sí! a los Ángeles y sé completamente feliz.” De Lucy Aspra, y lo puedes Adquirir en “La Casa de los Ángeles”.

LA IMPORTANCIA DEL PERDÓN

 

Cuando se guarda rencor se obstruyen los centros energéticos del cuerpo vital y aparecen enfermedades, depresiones y angustias. El aura permanece oscura y densa y se forma una barrera energética de baja vibración que dificulta la entrada de energías (bendiciones) celestiales. Deberás armonizar tu vida y permitir que lleguen a ti las bendiciones del cielo.
Perdona a todos los que tú sientes que te han ofendido y a los que tú has ofendido, mentalmente pídeles perdón mientras prendes la vela del Amor Angelical.

Durante 21 días deberás prender diariamente una vela y rezar la oración del Perdón. La vela deberá consumirse completamente cada día.

“Todas las noches al retirarnos a dormir, es importante dar gracias a Nuestro Padre por el bello día que acabamos de vivir; siempre hay que enfocar nuestra atención en las cosas buenas que se dieron, y si hubieron situaciones contradictorias, verlas como oportunidades para crecer.

Después visualizarnos cobijados en los brazos de nuestro Ángel Guardián. Es una buena costumbre hacer un recuento de las actividades del día, de atrás para adelante, es decir, revivir los acontecimientos que se dieron durante el tiempo que comprende desde el momento de disponernos a dormir hasta el momento cuando nos despertamos esa mañana.

Se debe visualizar los eventos como sobre una especie de pantalla cinematográfica; no importa si nos quedamos dormidos porque nuestra mente continuará el proceso. Si durante el día sucedió algo que nos inquieta, alguna injusticia que se llegó a cometer, alguna negligencia, mal trato, grosería, etc., son situaciones que no permitirán que esté tranquila nuestra alma, por lo que se sugiere pedir perdón a Dios y luego, mentalmente a la persona que hubiera sido víctima de nuestra falta. (Si es posible, también hacerlo personalmente a su debido tiempo).
Si percibimos como injusto algo que nos sucedió en el día, comprender que ha sido descuido de alguna alma que evoluciona, cuya personalidad (igual que la nuestra) aún comete errores. Hay que perdonar y perdonarnos, porque sólo perdonando podremos vivir tranquilos.

Nuestra alma no puede soportar el peso de la culpa y del rencor; se entristece y cuando esto sucede, lo refleja en el cuerpo material por medio de una enfermedad; porque los malestares, las dolencias y los achaques son las formas que usa nuestra alma para decirle a nuestra personalidad: “PERDONA Y PERMITE QUE TÚ Y YO PODAMOS ESTAR EN PAZ Y SONREÍR.” (págs. 272, 272 del Manual de Ángeles, vol. 1 de Lucy Aspra).

Busca la asistencia del Ángel del Perdón, que llega a tu corazón para hablarte de esta manera:

YO SOY EL ÁNGEL DEL PERDÓN

Hoy llego a ti para tranquilizar tu vida, para que encuentres paz, felicidad, amor abundancia y perdón, para que todo lo disfrutes con salud celestial. Porque nada hay cuando no hay perdón.

Por esto quiero que te acerques a mí, que te sientes en mi regazo y que apoyes tu cabeza sobre mi pecho. Quiero consolarte y hablarte.
Aspira mi esencia de purificación… así… suavemente, y escúchame: Cuando se guarda rencor, cuando no se concede el perdón… se bloquean las energías celestiales… las bendiciones de Dios.

Para armonizar tu vida, para que fluya hacia ti la esencia del amor, deberás olvidar los rencores, ser indulgente y perdonar. Enciende diariamente en tu hogar y en tu corazón una vela rosa del perdón celestial para todos aquéllos que consideras que te han ofendido y por los que tú has ofendido.
Pídeme que interceda llevando a su mundo mi emanación divina del amor. Te llegará a cambio: armonía, felicidad, salud y más amor.
Cuando logres perdonar, recuperarás tu espacio de luz y como ráfagas divinas, torrentes de bendiciones llegarán hasta ti. Llámame siempre que sientas las cadenas esclavizartes del rencor. Yo te liberaré, te ayudaré a zafarte de ese yugo y verás que tu vida se tornará feliz. Ahora… respira sin opresión… todo está bien…suéltate y sal a recibir el día con amor. Te espera el triunfo hoy.”

¿QUIERES CONOCER MÁS SOBRE LOS ÁNGELES?